viernes, 20 de abril de 2012

Carta a la madre

Puebla, Pue. a 10 de mayo del 2012

Mamá:
     Tú eres lo mejor de mi vida, te amo más que a nadie en el mundo, tú me diste la vida, me alimentaste, cuidaste y amaste desde pequeño, me llevaste a la escuela, me llevabas de la mano o me cargabas, me amas desde siempre al igual que yo, me apoyas en todo lo que necesito, me cuidas y te preocupas por mi bien, siempre estás al pendiente de mí.

     Todo me gusta de ti: tu sonrisa, tu forma de ser, la forma en que tomas decisiones, la manera en que nos tratas a Dani y a mí, tu afecto, tu voz, etc. Tu carácter es tanto duro como bueno, eres la mejor mamá del mundo, porque tu no nos gritas, pegas o castigas como otras lo harían, gracias a ti soy un joven educado, listo, etc., todas ésas cualidades las he adquirido con el tiempo por los momentos en los que estamos juntos. Tus abrazos, tus caricias, tus besos, tus apapachos, bondad y todas tus demás cualidades te hacen la mejor del mundo, ¡gracias! Por soportar todo lo malo que te he hecho, mis arranques de mal humor, mis gritos, gustos y demás, y que aparte de todo eso me perdonas pero me guías para no volver a hacerlo, gracias por tener las ganas de abrazarme y preguntarme cómo me fue  cuando llego de la escuela y encomendarme a Dios cuando voy a salir a la calle, para que me proteja, me cuide y regrese con bien.
     Mamá adorada, aunque a veces me enojo contigo por cómo eres y como soy, siempre sabes hacerme sonreír y cada vez que yo bromeo o juego contigo, me sigues la corriente. Tu amor, cariño, atención, forma de tratarme, vale mucho más que todo el oro del mundo y créeme que por nada lo cambiaría. Si Dios no lo quiera, me perdieras, siempre recuerda que yo te amé y te amaré como a nadie más en el mundo, ten presente que siempre estaré contigo, y si yo te perdiera a ti, nunca te olvidaré, pero te tendré presente siempre, y sabré que estarás conmigo en las buenas y en las malas y que no dejarás de amarnos. Pero, en fin, yo sé que eso nunca va a pasar, te amo con toda mi alma o como decía de chiquito: ¡al infinito y más allá! jaja. Muchas felicidades, pásatela muy bien en este tu día y espero que te haya gustado este pequeño regalo, yo sé que te mereces mucho más, pero esto y un fuerte abrazo es lo que te puedo dar por el momento.

¡GRACIAS  POR  TODO  LO  QUE  NOS  HAZ  DADO!

Te ama:
Tu hijo Luis Fernando Fajardo García

Mi pollito dice pió pió,
mi perrito dice gua gua.
Si los animalitos pueden hablar 
yo puedo decir "QUE LINDA ES MAMÁ"





A la mujer que es el pilar de mi vida:
Querida mamá no sabría por donde empezar esta carta, ya que eres lo mejor que me pudo pasar en este mundo, le doy gracias al destino por haberme puesto en tu camino, por que ese gran corazón que tienes no lo puede tener otra persona.
Te doy gracias por como me has guiado junto con mi papá a mi y mis hermanas, con ese corazón y calidad de madre que tienes, con el cual día con día te esfuerzas y nos das cariño y aliento para lograr de nosotros unas personas de bien y triunfadoras. Se que muchas veces llegas casada de trabajar, pero tú estas ahí presente para darme cariño y amor, para hacerme sentir bien cuando estoy triste, diciendo que me quieres y que no me deje vencer por los obstáculos que nos pone la vida por que nadie la tiene comprada y la vida es para disfrutarla y vivirla. En muchas ocasiones yo y mis hermanas te exigimos mucho, no entendemos que tú nos das lo más importante que es el amor y el cariño ya que tu mejor oficio es ser mi mamá.
Tú y mi papa son las personas más importantes en mi vida, gracias mamá por darme la vida y quererme por como lo haces: ayudándome y explicándome en cosas que no entiendo, por ayudarme a comprender la vida y aprender a quererla, por no descuidarme y siempre darme todo lo necesario y sobre todo mi educación que me has enseñado a aprovecharla por que esta me abrirá muchas puertas en el recorrido de mi vida.
En ocasiones no hay dinero para comprar cosas que uno quisiera, y entiendo que por esta razón tú a veces te enojas y estas de malas, ahora entiendo que dura es la vida por que muchas veces ahí des equidad de genero, por que muchas veces no les dan trabajo a las mujeres, pero tu no te rendiste y te llego un buen trabajo que es el de ser niñera de mi sobrina y no se me hace raro por que con ese gran corazón tienes mucho amor para darles a todos.

Esta carta es muy poco de lo que te quisiera decir querida mamá, no sabría como describir palabra lo mucho que te quiero y creo que la palabra que lo resume todo es que te amo amor de mi vida.

Atentamente:

El niño que has guiado con todo tu amor.
Luis Fernando Gutiérrez Lamadrid
  Una madre es capaz de dar todo sin recibir nada. De querer con todo su corazón sin esperar nada a cambio. De invertir todo en un proyecto sin medir la rentabilidad que le aporte su inversión. Una madre sigue teniendo confianza en sus hijos cuando todos los demás lo han perdido. Gracias por ser mi madre.




Heroica Puebla de Zaragoza, 10 de mayo de 2012.

Buen día Ma. Amanda

 El día de hoy te escribo estos sencillos renglones en los que tengo oportunidad de expresar parte de lo que desearía decir. Hace tan poco que fue la última vez que nos vimos, pero fue hace tanto tiempo más la última ocasión, en la que hablamos bien; te pido más tiempo de calidad, y espero estar dispuesto para ello, no olvidarme de ti en caso que me lo concedas, estar al pendiente de tu comodidad, quisiera ser menos egoísta y no llenarme tanto de mí mismo y reconocer todos tus esfuerzos. También quisiera decirte ese: “Te quiero”, aquel que sale de mi amor.

 Perdón por ser tan egoísta contigo, no reconocer tu cansancio y que lo has hecho todo por mi y mis hermanas, por no tratar seguido de comprenderte y de dejar de hacerme creer a mí mismo que el incomprendido, he sido yo. Tantas veces, me dio tanta pereza apoyarte, no me llegaba a importar prácticamente nada, hasta hace poco, que comprendí lo mucho que necesitabas de un apoyo, y con ello entendí, el tiempo que nos podría quedar juntos. Solo debo decir: “Perdón”, por que sé, que es más que suficiente por dos sencillas razones: por que lo digo con toda sinceridad, y porque una madre siempre tiene amor para perdonar.

 También te quiero felicitar, por que hasta hace pocos meses, habías desempeñado tan bien tu trabajo como educadora, jamás me tuviste como alumno en un salón de clases, pero, yo sé que lo hiciste de manera excelente, pues era impresionante el ver como habías tenido tantos alumnos, y la mayoría de ellos, aun después de tantos años, te seguían queriendo. Tú no me enseñaste el abecedario, ni me enseñaste las figuras; pero los muchos o pocos valores que poseo, los tengo gracias a ti.
 Nuevamente te pido perdón, por las lágrimas que has derramado, por que aunque de todas no fui yo el culpable, no te supe brindar verdadero apoyo. Cuando llorabas, solo no entendía porque, yo estaba consiente de lo que sucedía, pero no sabía por que te tenía que afectar de ese modo ¿qué podía ser yo?, ahora sé mejor tus motivos, y por ello me comprometo a tratar de comprenderte.

 Muchas gracias, porque muy a parte de que me has regalado la vida, hasta ahora me has enseñado que hacer con ella; pero no solo en los estudios me has ayudado, si no también con mi persona y carácter, pues me has dado tu ejemplo; aun que para ello usaste regaños, llamadas de atención, quejas, pero sé que no lo haces por jugar o diversión, pues a ninguna madre le gusta ver a su hijo sufrir. Quiero ir hacia adelante, a un paso veloz, y así, alcanzar tu capacidad de servicio, paciencia, esfuerzo y entrega.
 No logro imaginar como sería mi vida alejada de ti; en si, fuiste mi primer amor, y has sido tú, quien me enseñó a querer ¡GRACIAS!

 Me despido de ti, sabiendo que todo lo anterior, no podría ser más sincero, y no lo escribo porque si, o porque de momento se escuche bien, si no porque es lo que siento.

Jiménez Arce Emmanuel.